¡nuevas tuberías sin cambiarlas!


Los sistemas de tuberías de muchos edificios están llegando al final de su vida útil, y el riesgo de fugas y daños por agua aumenta. Aún así, cuando se hace necesaria la renovación de los desagües de un inmueble, a nadie le gusta imaginar los meses de caos que suponen los trabajos de albañilería y fontanería, con viviendas inhabitables y altos costes económicos. Proline desarrolló en 1994 un método propio para reconstruir tuberías y desagües basado en el recubrimiento interno. Es un sistema rápido y con un impacto mínimo en las viviendas, pero, tal vez, la ventaja principal es que todo el mundo puede permanecer en su casa durante el tiempo que dura la realización del trabajo.